Reducción mamaria

¿Qué es la reducción mamaria?

La reducción de mamas o mamoplastia de reducción es un procedimiento quirúrgico para disminuir el tamaño de las mamas, mediante la extirpación de grasa, tejido mamario y piel, haciéndolas más pequeñas, ligeras y firmes. Además puede reducir el tamaño de la areola. Las mujeres con mamas grandes pueden presentar algunos problemas debidos a este exceso de peso, como el dolor de espalda y de cuello, irritaciones de la piel debajo de la mama y problemas respiratorios. La finalidad de la mamoplastia de reducción es proporcionar a la mujer unos pechos más pequeños y con una forma más proporcional al resto de su cuerpo.

Candidata ideal para la reducción de mamas

La reducción de mamas se realiza tanto para aliviar un problema físico, mas que por motivos puramente estéticos. Muchas mujeres que se someten a esta intervención están preocupadas por el excesivo volumen de su pecho que interfiere con muchas actividades: deporte, vestimenta… y causa molestias físicas. En la mayoría de los casos se espera hasta que el pecho se haya desarrollado completamente, aunque puede realizarse antes si los problemas físicos son muy importantes. Este procedimiento no está recomendado en mujeres que pretendan dar el pecho tras el embarazo.

Diseño de la intervención y técnica quirúrgica. La areola debe colocarse en su nueva posición.
La areola es colocada en una posición más adecuada y el exceso de glándula mamaria es eliminado.

Cirugía y anestesia de la reducción mamaria

La cirugía de reducción mamaria se realiza en un quirófano, dentro de una clínica u hospital. Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente. La cirugía se realiza bajo anestesia general.

Existen diversas técnicas, pero generalmente las incisiones tienen forma de ancla o T invertida, colocándose alrededor de la areola, en una línea vertical hacia abajo desde la areola y en una línea horizontal en el surco que hay debajo del la mama. A través de estas incisiones se extirpa el exceso de piel, grasa y tejido mamario y se recoloca la areola y el pezón en su nueva posición; en algunos casos se puede asociar liposucción. En la mayoría de los casos la areola se mantiene unida a sus vasos sanguíneos y a su nervios, manteniendo la sensación normal o casi normal; sin embargo, en casos de grandes reducciones puede ser necesario separar completamente la areola y situarla en su nueva posición, como un injerto, pudiendo perder la sensación. Tras la cirugía se colocan unos drenajes y un vendaje alrededor de las mamas.

Planificando la cirugía
Durante la primera consulta, evaluaremos el tamaño y la forma de las mamas, la firmeza de la piel .Se realizará además una exploración de mamas y  se solicitará un estudio mamográfico. Se le explicarán las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y la forma que tendrán su mamas y las opciones o la combinación de procedimientos que sean mejor para usted. 

Prevenciones
No olvide contar si es fumadora o toma alguna medicación o vitamina, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar. No dude en preguntarnos cualquier duda o cosa que desee conocer, especialmente aquellas relacionadas con sus expectativas sobre los resultados.

Resultados de la reducción mamaria

Es importante recordar que tras una reducción las cicatrices son  permanentes, pero poco visibles, haremos lo posible por que se noten muy poco. Con el tiempo, las cicatrices irán notándose menos. Tras una reducción mamaria pasarán unos meses hasta que sus mamas adquieran el aspecto definitivo; aún así, las mamas cambiarán ante los estímulos hormonales normales, el embarazo o los cambios de peso.

En Clínica Luanco procedemos así: Evaluación de la paciente, de su mama, de la técnica a emplear. Solicitud de estudio de las mamas ( eco y mamistografía ) y pre anestesia.

Intervención. Alta la misma tarde o al día siguiente. Retirada de drenajes a las 24 horas. Te irás a casa con un vendaje tipo TOP, se te recetará un antibiótico y un calmante. ¡La reducción de mamas no duele!. Se te darán teléfonos de contacto. Primera cura al cuarto o quinto día. Ya con sujetador. Una visita semanal a la consulta durante tres semanas para control. Los puntos caen solos. Luego revisiones periódicas cada año para control de la cicatriz. Las láminas de silicona y las cremas van a ayudar a que no se note. ¿Conducir un coche cuándo?  A los diez o doce días. Esfuerzos y deporte, a partir del mes.

Riesgos y garantías: Complicaciones, pocas. Hematomas e infecciones, son excepcionales. Mala circulación de areola, poco probable, mas aún si no fumas.

Algunos pacientes pueden experimentar una disminución parcial, y en ocasiones, total de la sensibilidad del pezón. Tras una reducción puede verse afectada la capacidad de dar de mamar.

Aspecto postoperatorio. Las cicatrices son permanentes, aunque su aspecto mejorará con el tiempo.

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